Aprender el piano: el ritmo

Sin ritmo, la maestría del instrumento no es nada! Una vez que te hayas familiarizado con las notas de lectura, puedes empezar a estudiar el ritmo. La música es tanto sonido como ritmo. Uno no se va sin el otro.

El trabajo sobre el ritmo es una continuación del solfeo, excepto que en esta etapa no se trata sólo de leer las notas, sino de respetar el ritmo al mismo tiempo (usando las manos o un metrónomo). Esto presupone, en primer lugar, asimilar plenamente el valor de las diferentes notas musicales: la redonda, blanca, negra, octava, decimosexta, decimosexta, décimo sexta, triplete, etc.

Aprender el piano: el ritmo

Consejo: Al principio, trabaje sólo al ritmo, sin preocuparse por leer las notas. Es esencial entender los diferentes valores (“tiempo”) antes de ir más allá. Además, no son tanto los valores que debemos aprender como sus relaciones. Lo importante es saber que un blanco vale dos negros que valen cuatro octavos de nota. Aprenderlo y aplicarlo en los ejercicios. Familiarícese también con el concepto de medición.

Una partición se divide en unidades de tiempo llamadas medidas. En general, una medida representa a cuatro negros.

Puede parecer tan complicado como descifrar jeroglíficos con la cabeza al revés, pero una vez que haya aprendido los conceptos básicos de estos códigos, hará que su vida como pianista principiante sea más fácil. Porque las piezas de Beethoven, Mozart o Bach no son sólo un conjunto de notas.

Los tiempos impuestos para cada puntuación son indicaciones reales para guiarle en su interpretación. Sin embargo, usted es libre de cambiar estos tiempos como desee una vez que los domine perfectamente.

Con la experiencia, incluso puedes aprender improvisación en el piano.